miércoles, 1 de octubre de 2008

Salud

Al considerar la situación de pobreza de los hogares y las personas, se aprecian situaciones notables que señalan la estrecha relación entre carencias de salud y pobreza. Trabajar con datos sobre la cobertura de salud de la población facilita una apertura que permitiría realizar otras asociaciones con diversos aspectos relacionados a la prevención y la atención de la salud, tales como la consulta ginecológica, la atención del embarazo, la atención buco-dental, la asistencia nutricional y la asistencia de la vejez entre tantos componentes prioritarios, que de no ser atendidos debidamente dejan en desigualdad de condiciones a la población pobre en relación a la no pobre.

La distribución espacial de ese 25% de población sin cobertura en salud a partir de las fracciones censales revela las asimetrías en la acumulación de riesgo de la población. La mayor disparidad está en la fracción 1 que concentra el 40,3%, luego están las fracciones 12 y 4 con el 31,2% y 30,7 %7% respectivamente de población sin cobertura en salud y en orden decreciente se puede observar en el mapa el resto de las proporciones de población carente de cobertura.
Esta desigualdad en la salud es más temible en los procesos de contracción económica. No se dispone de información para los años subsiguientes, pero suponemos que la situación se ha tornado más compleja y aguda, ya que existe un crecimiento de los pobres estructurales y de los nuevos pobres por lo cual la consulta en los Centros de Salud y Hospitales Públicos aumenta año tras año en los distintos establecimientos, lo que se constata en el cuadro sobre consultas externas.
En el cuadro se especifica la población que tiene o no, obra social segun su sexo y su edad. También se detalla el total de la población por edad.

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